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Estudiantes mediadores/as sentados en mesas formando un círculo ©Vega del Val

Estudiantes mediadores/as sentados en mesas formando un círculo ©Vega del Val

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IES Las Musas: Jóvenes mediadores/as para prevenir el acoso escolar

  • Pocos institutos pueden presumir de no tener grandes conflictos en sus aulas. Uno de ellos es el Instituto Las Musas, en el barrio de San Blas de Madrid, gracias a su programa de alumnos/as mediadores, que desde hace nueve años intenta mejorar la convivencia y evitar que pequeños problemas se conviertan en algo más grave. Es decir, frenan episodios que pudieran derivar en casos de acoso escolar. Y todo ello, fomentando el diálogo, la escucha y la empatía.
Vega Alonso, colaboradora de Amnistía Internacional,

Los alumnos y alumnas mediadores, una media de 35 estudiantes por cada año escolar, son elegidos por sus propios compañeros y se encargan de observar los problemas en el centro y mediar con las partes implicadas.

“Después de enterarte bien de la versión de las dos partes, hablas con ellos, siempre siendo objetivo. Se concreta una fecha para reunirse y tienes que ayudar para que encuentren una solución. No puedes obligarles a unos términos, sino que lo tienen que decidir por ellos mismos

Daniel Doleschal mediador de 4º de la ESO.

Su compañera Adriana Lucas hace hincapié en que siempre se intenta no acudir a terceras personas o jefatura de estudios, algo que solo sucede en casos graves como una agresión. “Cuando hay un conflicto, alguien de tu edad te va a entender mejor y es más fácil arreglarlo de una forma más pacífica, dialogada y sin recurrir al castigo”, asegura.

Dos alumnas mediadoras pertenecientes al programa ©Vega del Val

La impulsora de este programa, en el que participan también 9 profesoras, es la jefa de estudios Marta González, que reconoce la importancia de la mediación para mejorar la convivencia del centro y añade que, además de la prevención de los conflictos, se busca abrir mayores cauces de diálogo entre todos los miembros de la comunidad educativa. “Es decir, que el alumno o alumna tenga la confianza para poder contar las cosas que le suceden”.

“Lo que también hacemos es evitar que la sangre llegue al río. Evitar que lleguemos a agresiones, insultos, etc. No nos tenemos que llevar bien todos con todos pero si hay una mala relación, tratar de no incendiarla. Si alguien te cae mal, no hace falta tener relación con esa persona, pero tampoco hace falta provocar

Laura Espadas, mediadora de 4º de la ESO

Desde el departamento de Orientación del centro, María Jesús Jiménez hace un balance positivo de este programa, que se realiza de forma voluntaria, lo que aporta más valor a su funcionamiento. “No llega a haber tantos conflictos porque se solucionan antes de que pasen. En cuanto detectan situaciones en las que pueden intervenir, como un alumno que lo está pasando mal, enseguida tienen herramientas para acudir a los alumnos mediadores para contárselo”.

 

En este camino, la observación de lo que sucede en el aula es clave. De ello se encarga el alumnado de 1º y 2º de la ESO. Son llamados ‘alumnos ayudantes’ de los ‘mediadores’, de 3º y 4º ESO y Bachillerato, que son los que están formados y capacitados para llevar a cabo un proceso de mediación. 

“No estás siendo un chivato al contar que se están metiendo con alguien. Simplemente estás haciendo que una bola no se haga más grande porque alguien puede salir herido y tú tienes el potencial de parar eso y que se quede en una simple discusión”, explica Pablo Arroyo, mediador de 2º ESO. 

Profesoras coordinadoras del programa de mediación ©Vega del Val

Más allá de las aulas, están pendientes también de lo que sucede en las redes sociales, ya que, como reconocen, no ayudan a la hora de prevenir casos de acoso escolar. “Puedes escribir algo a una persona y al no tenerle delante no te das cuenta de que eso le puede hacer daño”, dice Martina García. Su compañera Laura añade que “continuamente estamos haciendo juicios de valor sobre otras personas y es importante pensar las cosas dos veces porque a veces es algo muy inmediato que no llegamos a reflexionar”.

A través del programa Ciber Mentores el Instituto Las Musas busca trabajar el buen uso de las redes sociales, cómo usar estas plataformas sin que supongan problemas para terceras personas y evitar el ciberacoso.

“No podemos estar en el móvil de todo el mundo, obviamente, pero si nos cuentan un conflicto externo que implique a la gente del instituto también podemos ayudar a solucionarlo porque nosotros no solucionamos el conflicto, sino que fomentamos el diálogo para que entre ellos lleguen a un acuerdo

Adriana Lucas, mediadora de 4º de la ESO

Ella y el resto de alumnos mediadores no solo resuelven pequeños problemas o previenen conflictos, sino que también facilitan la llegada de alumnos nuevos al centro, acompañándolos en su primer día de clase, y detectan si hay alguien aislado o triste. En este sentido, Blanca López nos explica que ella está más segura al saber que existe un grupo de mediación. “Alumnos que están solos se sienten más cómodos sabiendo que hay gente de su parte, que van a estar ahí si les surge algún problema”, añade Carla Pablos.

Como dice Adriana, “aunque alguien no recurra a la mediación en todo el tiempo que está en el instituto, siente que tiene ese lugar para hablar de sus problemas”. Precisamente, poder hablar, tener un grupo de apoyo y prevenir los problemas convierten al instituto en un espacio seguro libre de acoso escolar. Dar el protagonismo de este proceso a los alumnos y alumnas les permite crecer en valores para convertirse en ciudadanos y ciudadanas empáticos y comprometidos.