A pesar de la aprobación en 2023 de la primera Ley estatal por el derecho a la vivienda, acceder a una vivienda digna sigue siendo difícil para muchas personas en España. El aumento de los precios, la escasez de vivienda asequible y el elevado coste del alquiler agravan las dificultades, especialmente para los hogares con menos ingresos y la población joven. Estos nueve datos permiten entender la dimensión de la crisis y los principales obstáculos para hacer efectivo el derecho a la vivienda.

Un grupo de personas se manifiesta contra los aumentos abusivos del alquiler con una pancarta principal y carteles con cifras de salarios y precios de vivienda. © SOPA Images/SIPA
1. Desahucios en España: 18.317 lanzamientos por impago del alquiler en 2025
En 2025 se practicaron 18.317 lanzamientos vinculados a procedimientos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos, 4.346 por ejecuciones hipotecarias y 1.877 por otras causas, según los datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial. El desglose publicado, confirmado por la hoja estadística anual del CGPJ, suma 24.540 lanzamientos.
Los procedimientos de alquiler concentraron la mayoría de los lanzamientos practicados: 18.317, el 74,6% del total que resulta de ese desglose. Detrás de estas cifras hay personas y familias que pueden llegar a sufrir la pérdida de su hogar sin recursos suficientes ni una alternativa habitacional adecuada.
La suspensión extraordinaria de determinados desahucios para hogares vulnerables sin alternativa habitacional se articuló mediante medidas temporales y sucesivas prórrogas. En enero de 2026, el Congreso derogó el Real Decreto-ley 16/2025 al no convalidarlo, dejando sin efecto la prórroga de la suspensión hasta el 31 de diciembre de 2026. Posteriormente, el Real Decreto-ley 2/2026 restableció la suspensión, pero el Congreso acordó su derogación el 26 de febrero.
Esta situación evidencia el límite de las medidas temporales. Prevenir los desalojos y garantizar una alternativa habitacional adecuada requiere soluciones estructurales, estables y plenamente accesibles para los hogares en situación de vulnerabilidad.
La crisis de la vivienda en España es el resultado de un mercado tensionado, precios en aumento y una falta estructural de vivienda asequible.
2. Precio de la vivienda en España: cuánto ha subido en los últimos años
El precio de la vivienda en España sigue al alza. En el cuarto trimestre de 2025 fue un 12,9% más alto que en el mismo periodo de 2024, según el Índice de Precios de Vivienda del Instituto Nacional de Estadística. La subida alcanzó el 11,2% en la vivienda nueva y el 13,1% en la de segunda mano.
Los datos de las compraventas realizadas confirman este encarecimiento. Según el Consejo General del Notariado, el precio medio de la vivienda vendida alcanzó los 1.902 euros por metro cuadrado en 2025, un 7,5% más que en 2024. Este importe supera el máximo de 1.832 euros por metro cuadrado registrado en 2007.
El precio del alquiler también continúa aumentando. Según el último Índice de Precios de Vivienda en Alquiler del INE, los alquileres subieron un 3,5% en 2024. El incremento fue especialmente elevado en los nuevos contratos, cuyos precios aumentaron un 8,8%, frente al 2,8% de los contratos que ya estaban vigentes.
3. Cuánto cuesta la vivienda en España: el sobreesfuerzo de los hogares
Según un avance de resultados de la Encuesta FOESSA, el sobreesfuerzo por los costes de la vivienda afecta a 6,8 millones de personas, el 14,1% de la población española. La misma encuesta alerta de que el 20% de los hogares con menor renta dedica más del 70% de sus ingresos al pago del alquiler.
4. Infravivienda en España: hacinamiento y condiciones de vivienda inadecuadas
Según los últimos datos de FOESSA sobre exclusión residencial, alrededor de 3,4 millones de personas viven en condiciones de hacinamiento en España. Por otra parte, cerca de tres millones de personas viven bajo formas precarias de tenencia, como el realquiler, la cesión, la ocupación o la permanencia en una vivienda con un aviso de desahucio.
La vivienda inadecuada también afecta a millones de personas: 1,6 millones residen en hogares que carecen de algún equipamiento básico y unas 720.000 viven en barrios marginales o entornos degradados. Estas situaciones muestran que la crisis de vivienda no afecta únicamente al acceso o al precio, sino también a las condiciones de habitabilidad, seguridad y adecuación de los hogares.
5. Viviendas vacías en España: el último dato oficial
El último recuento oficial disponible procede del Censo de Población y Viviendas del INE. A comienzos de 2021 había en España 3.837.328 viviendas vacías, el 14,4% del parque residencial. El INE considera vacías las viviendas que no disponían de contrato de suministro eléctrico o cuyo consumo durante el año anterior fue inferior al equivalente a 15 días de ocupación.
La distribución de estas viviendas era desigual. Según el Censo de Población y Viviendas del INE, el 45% se encontraba en municipios de menos de 10.000 habitantes, donde residía el 20,3% de la población. Por el contrario, las ciudades de más de 250.000 habitantes, que concentraban el 23,8% de la población, contenían únicamente el 10,5% de las viviendas vacías.

Una manifestante sostiene un cartel que dice “Derecho a techo” durante una protesta por el acceso a la vivienda y el aumento de los alquileres en Madrid, convocada por el movimiento Hábitat 24. © SOPA Images/SIPA
6. Emancipación juvenil en España: por qué los jóvenes no pueden independizarse
La crisis de la vivienda está retrasando la emancipación de toda una generación. Según los últimos datos de Eurostat, las personas jóvenes abandonaron el hogar familiar en España a una edad media de 30,2 años en 2025, frente a los 26,3 años de la Unión Europea. Esto supone una diferencia de casi cuatro años.
El último Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España sitúa la tasa de emancipación juvenil en el 14,5%, el mínimo histórico desde que existen registros. El coste de la vivienda constituye uno de los principales obstáculos. Una persona joven asalariada tendría que destinar el 98,7% de su sueldo neto al alquiler si quisiera vivir sola.
7. Turismo y vivienda en España: cómo afecta al precio del alquiler
Las dificultades para acceder a una vivienda presentan importantes diferencias territoriales y son especialmente intensas en algunas zonas turísticas, grandes ciudades e islas. Según el Consejo General del Notariado, Baleares registró en 2025 el precio medio de compraventa más alto de España, con 4.061 euros por metro cuadrado.
El turismo influye en estos mercados al destinarse parte de las viviendas a usos distintos de la residencia habitual. El Banco de España identifica las viviendas turísticas y la demanda de personas no residentes como fuentes adicionales de demanda. El alquiler turístico tiene especial relevancia en las islas, la costa mediterránea y los centros turísticos de las grandes ciudades.
En 2025, las viviendas turísticas representaban, de media, el 10,8% del conjunto formado por el alquiler residencial de particulares y el alquiler turístico. Su peso era mucho mayor en algunas áreas urbanas: alcanzaba el 28,9% en Málaga y porcentajes superiores al 40% en los centros turísticos de Málaga y Sevilla, según el Banco de España. Esta concentración limita la oferta residencial en determinadas zonas y puede contribuir a elevar los precios y el esfuerzo necesario para pagar el alquiler.
El acceso a una vivienda digna se ha convertido en uno de los principales factores de desigualdad social en España.
8. Vivienda pública y alquiler social en España: una cobertura insuficiente
Según el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, el parque de vivienda de titularidad pública en España apenas alcanza las 318.000 viviendas, con cobertura para alrededor del 1,7% de los hogares. Si se considera el conjunto del alquiler social, entendido en el Plan como las viviendas alquiladas por debajo del precio de mercado, su cobertura se estima en el 3,5% de los hogares, frente al 9% de media en la Unión Europea.
La escasez de vivienda pública y social limita la capacidad de ofrecer alternativas asequibles a los hogares con mayores dificultades para acceder al mercado. El propio Plan Estatal identifica como objetivo prioritario aumentar la oferta de vivienda pública, protegida y asequible y señala la necesidad de reducir la brecha entre la oferta y la demanda de vivienda.
9. La vivienda en España: el principal problema del país según el CIS
La preocupación por la vivienda también se refleja en la percepción de la población. Según el Barómetro de septiembre de 2026 del CIS, página 13, la vivienda era el problema de España más mencionado por las personas encuestadas, con un 37,5%, por delante de la crisis económica y los problemas de índole económica, con un 21,6%, y de la inmigración, con un 19,7%.
La vivienda también ocupaba un lugar destacado entre las preocupaciones personales: el 27,9% de las personas encuestadas la situaba entre los problemas que más les afectaban, ligeramente por detrás de la crisis económica y los problemas de índole económica, mencionados por el 30,1%, según el mismo barómetro, página 14.
Entre la población joven, la preocupación era especialmente relevante. En el Barómetro de enero de 2026, la vivienda era el principal problema personal para el 29,2% de las personas de 18 a 24 años y para el 30,5% de las de 25 a 34 años.
Estos nueve datos muestran que la crisis de la vivienda no es únicamente un problema económico, sino también una cuestión de derechos humanos. Garantizar el derecho a una vivienda digna y adecuada exige medidas estructurales que amplíen la vivienda pública y asequible, protejan a los hogares en situación de vulnerabilidad y eviten que los desalojos dejen a personas sin una alternativa habitacional adecuada.

