Todo niño y niña tiene derecho a la educación, tal como establece el derecho internacional y, en concreto, la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño. Sin embargo, este derecho implica algo más que el mero acceso a un aula. La educación debe estar disponible y ser accesible, aceptable y adaptable. Además, debe ser segura. Cuando las infraestructuras de una escuela no son seguras o los niños y niños y niñas corren peligro —por ejemplo, a causa de la violencia o de la mala higiene— resulta imposible realizar su derecho a la educación.
La historia de Unecebo Mboteni, en Sudáfrica, es un ejemplo trágico de lo que ocurre cuando los gobiernos no cumplen con ese deber. Su muerte podría haberse evitado y —lo que es aún más triste— no se trató de un caso aislado. Ocurrió en un país en el que las escuelas adolecen desde hace tiempo de infraestructuras inseguras, aulas masificadas y falta de acceso a agua potable y saneamiento.
En este kit de actividades encontrarás una introducción a los derechos humanos, al derecho a la educación y cómo las escuelas inseguras tienen una relación con los derechos humanos. Tomando como base la historia de Unecebo podrás realizar dos actividades para reflexionar acerca de estos contenidos.
Resultados de aprendizaje:
- Comprender el concepto de derechos de la infancia y protección de los niños y las niñas en la educación.
- Describir las repercusiones de una violación del derecho a la protección en la escuela sobre otros derechos.
- Entender que los gobiernos tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad en las escuelas.

